Economía social y solidaria | Una cocina industrial para reducir el estigma de las 3.000 viviendas, el barrio más pobre de España – El Salto


Es la cuna de artistas como María La Paparachi y el barrio del que surgió Pata Negra, el grupo que cantó a las divinas ratas que campaban a sus anchas por las calles de las tres mil. En alguna de sus viviendas se vende droga al por menor y en grandes cantidades. Ha sido un escenario de programas de “porno de la miseria” como Callejeros. Desde hace tiempo, es también el barrio con la renta media más baja de España, con 5.112 euros por persona. Y ayer se convirtió en el foco de la noticia por la visita del rey Felipe VI y la reina Letizia Ortiz: una visita teñida de cierta polémica por el control policial de personas que querían protestar, a los que no se dejó acercarse a la comitiva real. El Polígono Sur, conocido sobre todo por una parte del distrito, las llamadas tres mil viviendas, ha sido durante la pandemia del coronavirus el objetivo de mensajes clasistas y racistas. Pero es también el escenario de una campaña que pretende reducir la exclusión social mediante la puesta en marcha de una cocina comunitaria capaz de cubrir hasta mil comidas al día.

La entidad de crédito de la economía social y solidaria Coop57 Andalucía está colaborando para que la cocina comunitaria sea una realidad. El proyecto Gazpacho Gitano se ha propuesto recaudar 35.000 euros de los 106.000 que cuesta poner en marcha la cocina. A fecha del 29 de junio se habían recaudado 18.000 euros gracias a 150 personas que han donado cantidades que van desde los 20 hasta los mil euros.

Daniel Melendro, de Coop57, explica a El Salto que el coronavirus ha retrasado una campaña de microfinanciación que había sido planificada mucho antes por la Asociación Vencedores, una organización que combate la exclusión social en las Tres Mil. En la actualidad, Vencedores ya tiene capacidad de dar hasta 30 comidas al día, pero las necesidades del distrito son múltiples en el contexto de una crisis económica que ha afectado sobremanera a muchas de las familias de las Tres Mil, en gran medida dedicadas a la venta ambulante.

“A Vencedores la cocina se le ha quedado pequeña”, explica Melendro, quien refiere que el proyecto de Gazpacho Gitano comenzó en otoño de 2019 bajo la idea de, como los ingredientes de un gazpacho, reunir a vecinos del barrio bajo una lógica de autogestión. Con la cocina se pretende cubrir las necesidades de alimentación de comedores escolares, centros terapéuticos y de personas mayores y crear empleos lo más estables posibles en una zona atravesada por el paro.

Pedro Molina, de la asociación Vencedores, confirma que la idea con la que nació la asociación fue romper con la lógica de la asistencia y vincular al barrio con su futuro a través de los deportes y el empleo: “Mejorar la situación de los hogares a través de la recogida de la aceituna, de veladas musicales, ferias, etc”. Desde 2008 se trabaja con chicos y chicas por medio del fútbol, el boxeo, la capoeira y otros deportes. Coop57 ya ha colaborado con Vencedores para la puesta en marcha de un gimnasio. Cada año trabajan con unos 30 chicos y la escuela de verano funciona para el doble de chavales.

Crear puestos de trabajo y reinvertir lo que se genera en el propio barrio es el objetivo de Vencedores, que recientemente ha puesto en marcha una pizzería bajo esa misma idea. Con la cocina del Gazpacho Gitano, Vencedores quiere cubrir durante todo el año a las 30 familias a las que actualmente puede ayudar durante siete meses e iniciar proyectos de cátering y una escuela de cocina, para la que cuentan con la aportación voluntaria de un chef: “Alta cocina en las 3.000”, explica Pedro Molina.

Las cifras de población del Polígono Sur oscilan entre los 32.000 y los 50.000 habitantes. La densidad de población está entre las 22.000 y las 34.000 por kilómetro cuadrado

Durante la fase del estado de alarma, Vencedores ha puesto en marcha una serie de cestas de apoyo para muchos hogares que se han quedado sin ingresos, bolsas que han perseguido un objetivo complementario: que los 97 euros de cada una de las compras de suministros básicos se quedara en el comercio del Polígono, como forma de dinamizar la economía de esta zona del sur de Sevilla.

Ahora, el Gazpacho Gitano se plantea como una inversión en la economía social y solidaria del barrio. El micromecenazgo servirá para la compra de la cocina industrial, Coop57 aportará una pequeña cantidad bajo crédito y el resto “hasta los 106.000 euros”, incluido el montaje y la instalación de la cocina, explica Melendro, será aportado a través del trabajo militante y autogestionado del vecindario.

Un barrio fruto de un desalojo

Las cifras de población del Polígono Sur oscilan entre los 32.000 y los 50.000 habitantes. La densidad de población está entre las 22.000 y las 34.000 por kilómetro cuadrado, como explicaba Manuel Losada en un artículo de El Salto Andalucía, es una cifra superlativa en comparación con la media de 93 personas por kilómetro cuadrado de la media de las ciudades españolas.

El Polígono fue proyectado en el año 1962 y poblado con una mayoría de gitanos sevillanos procedentes de la zona urbana de Triana, eje de un proyecto de expropiación que dio lugar a una expulsión masiva en el año 1957 y al traslado de miles de personas a barracones antes de su realojo en el polígono. Se constituyó así una forma de “chabolismo vertical” que la entrada masiva de la droga entre la juventud de los años 80 y 90 empeoró sustancialmente.

A la denuncia de décadas de abandono institucional se suma, como consecuencia de la crisis económica, la angustia tras la parada total de la actividad económic

La carencia de equipamientos y de comunicación con el resto de la ciudad aún se hace notar en un distrito que no cuenta con un concejal sino con un comisionado, Jaime Bretón (PP) que en los primeros días del estado de alarma reclamó la presencia de la Unidad Militar del Ejército para que garantizase el cumplimiento de las medidas de confinamiento. Posteriormente, Bretón dijo que se habían malinterpretado sus palabras.

A la denuncia de décadas de abandono institucional se suma, como consecuencia de la crisis económica, la angustia tras la parada total de la actividad económica que afecta a miles de vecinos en el barrio: vendedoras ambulantes, empleadas de la hostelería y el turismo y trabajadores de la economía informal.

La iniciativa de Vencedores, concluye Daniel Melendro, va más allá de la lógica de la caridad y apunta hacia la organización y la autogestión vecinal. Con una nota de humor, Melendro compara el proyecto de Gazpacho Gitano con el trabajo de base de las Panteras Negras contra la segregación y la exclusión social en los Estados Unidos de finales de los 60 y principios de los 70 del siglo pasado.





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